Espacios Públicos

REHABILITANDO Y CONTRUYENDO ESPACIOS PUBLICOS EN EL CENTRO HISTORICO DE SAN SALVADOR
Lic. Sonia Bires
“NO PODEMOS HABLAR DE ESPACIO URBANO SIN CONSIDERAR LAS IMPLICACIONES REFERENTES A LOS PROCESOS SOCIALES VINCULADOS CON ÉL: EL DESARROLLO DURABLE Y LA CAPACIDAD DE VIDA, LA GESTIÓN POLÍTICA Y LA PARTICIPACIÓN, LA CONVIVENCIA Y LA MOVILIDAD DE PERSONAS Y DE BIENES”



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Propuesta de diseño Plaza San Esteban

Una reflexión sobre el espacio público resulta fundamental a la hora de recuperar el Centro Histórico de San Salvador, si consideramos que la dimensión sociocultural lo define como el principal escenario de construcción de ciudadanía y de fortalecimiento de la identidad social (Suárez, 2004). El espacio público que, desde la ciudad-estado griega constituye una pieza fundamental para la convivencia social, se ha convertido en la era de la globalización, en un escenario de oportunidades pero al mismo tiempo de conflictos, de mucha complejidad en el que confluyen además de procesos sociales, procesos culturales, económicos y de reivindicaciones políticas.

No podemos hablar de espacio publico sin considerar las implicaciones referentes a los procesos sociales vinculados con este espacio urbano: el desarrollo durable y la calidad de vida, la gestión política y la participación, la producción de la riqueza y la repartición, la convivencia y la movilidad de personas y de bienes (Bassand y otros, 2001). Igualmente, según sea su forma, uso y dinámicas sociales, el espacio publico es percibido y representado por los usuarios y usuarias según la vivencia cotidiana del mismo (Castells, 1999).

De lo anterior, podemos identificar fácilmente que las relaciones entre el espacio público y sus problemas, como por ejemplo, la percepción de inseguridad, trascienden más allá de la tradicional mirada urbanística de producción de infraestructura. Estas relaciones están más vinculadas con la dimensión sociocultural del espacio, el uso que los actores sociales hacen de este y las percepciones que se formulen alrededor del mismo, ya que es, a través de las prácticas en el uso del espacio, que se proporciona sentido colectivo a los mismos.

El énfasis excesivo en el uso funcional de calles y aceras y la poca atención a la creación y renovación de espacios públicos son factores que han incidido en la pérdida de la función de sociabilidad del espacio público, y por lo tanto en la generación de condiciones favorables para su degradación, para actividades delictivas y para actividades comerciales sin orden ni regulación.

Por otra parte, los conflictos en el espacio público que surgen de la convivencia cotidiana de los distintos actores sociales en el uso del mismo es otro elemento que genera la pérdida de la convivencia social, ya que los intereses de estos actores son, en algunas ocasiones, opuestos o contradictorios. Como conflictos recurrentes en el espacio público podemos mencionar aquel que se produce entre los usos vehiculares y peatonales, casi siempre en detrimento del peatón, en ciudades donde se privilegia el vehiculo como medio de transporte. En el caso de San Salvador por ejemplo, es común ver aceras ocupadas para estacionamiento, aceras y calles apropiadas para reparar vehículos, dejar chatarra, o vender cualquier tipo de productos comercializados de manera formal o informal. El comercio ambulante o fijo sobre el espacio público es hoy uno de los principales conflictos entre vendedores(as) y la Municipalidad de San Salvador, especialmente en el Centro Histórico. Pero igualmente, los conflictos entre lo público y lo privado, entre lo formal y lo informal juegan su parte.

El deterioro, el desorden, la falta de iluminación, la suciedad, la falta de infraestructura de servicios públicos, la falta de áreas verdes, y otros elementos que conforman la calidad urbana del espacio, constituyen factores determinantes a la hora de usar los espacios públicos. En este sentido es necesario mejorar el espacio urbano y público como parte de la solución integral a la problemática de la inseguridad y garantizar regulaciones urbanas eficientes que promuevan la construcción de convivencia social.

El Centro Histórico de San Salvador
Son varios los factores que determinan la importancia particular del Centro Histórico de San Salvador: es el punto de origen de la ciudad capital, contiene edificaciones de valor patrimonial que sintetizan épocas de la vida nacional y local. Ademas, es sede de celebraciones tradicionales, religiosas y no religiosas, y de hechos y eventos políticos que forman parte de nuestra historia y de nuestra identidad cultural.

No obstante, la situación actual del centro histórico se torna compleja por factores como el intenso trafico vehicular y del transporte colectivo, la concentración masiva y descontrolada de ventas en las calles y los mercados, la permanente inseguridad ciudadana, el deterioro físico, las dificultades para estimular la inversión privada y el abandono habitacional. Respecto al comercio en la calle, según un estudio del PNUD existen 15,454 ventas en el espacio publico: 6,918 estacionarios y 8,536 ambulantes. En cuanto al transporte público de 400 microbuses y 334 buses circulando en la ciudad 90% pasa por el CH (Plamadur, 1997; PERCH, 2000).

El Plan Maestro de Desarrollo Urbano del Área Metropolitana de San Salvador (PLAMADUR), formulado por el Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano en 1996, proyectó la realización de un Plan de Rescate del Centro de la Ciudad (PRCC) que posteriormente la alcaldía de San Salvador junto con la OPAMSS lo convirtieron en el Plan Especial de Rescate del Centro Histórico (PERCH). En estos planes se analiza la problemática que vive el centro, se propone la aprobación de una normativa especial para esta zona y se identifican posibilidades de acciones a tomar para recuperar y recalificar los espacios más significativos desde el punto de vista arquitectónico y cultural.

Con este plan se busca estimular el comienzo de intervenciones que permitan rescatar la imagen arquitectónica del centro de la ciudad, entre las cuales destacan: proyectos de rehabilitación de nuevos espacios públicos en la zona de las tres plazas históricas (Libertad, Barrios y Morazán), conocida como Microcentro, ya que aquí tenemos edificaciones como el Palacio Nacional, los portales norte y occidental, el Teatro Nacional, la Catedral, la Iglesia del Rosario, etc., los cuales vale la pena realzar y promover; proyectos de rehabilitación integral en zonas periféricas como el ultimo tramo de la Calle Arce, el Bulevar Arce, que termina en el Hospital Rosales y ubicado hacia el nor-poniente del Microcentro, o de Calle de la Amargura, la 6ª Calle entre la Iglesia El Calvario y la Iglesia La Merced, entre los principales.

Actualmente la Alcaldía Municipal de San Salvador trabaja sobre los proyectos delineados por el PERCH para zonas específicas como las mencionadas, con la idea de que estos sean proyectos piloto que generen una revitalización económica y social que induzca la revalorización de vivir en el centro y de su patrimonio, actividades culturales y económicas que contribuyan a generar mas empleo y convivencia ciudadana. Estos proyectos requieren acciones estratégicas adicionales y complementarias respecto del transporte colectivo y del comercio en el espacio publico.

Proyectos de Intervención Urbanística
Las líneas de acción principales para revitalizar los espacios públicos en el centro histórico de San Salvador consisten en reubicar el comercio informal y organizar los mercados municipales, cambiar la imagen de plazas, parques, ejes peatonales y mobiliario urbano. Para tal efecto, la Alcaldía impulsa tres proyectos enmarcados dentro de una visión estratégica e intervención más amplia. El primero consiste en una intervención sobre la Calle Arce que en su primera etapa contempla la construcción de La Plaza de la Salud y la revitalización de su entorno inmediato. El segundo proyecto consiste en la rehabilitación de Calle de la Amargura, el cual en su primera etapa incluye la construcción de Plaza San Esteban, a un costado de la Iglesia San Esteban, y la construcción de complejos habitacionales de vivienda social para pobladores que salieron afectados por los terremotos de 1986 y 2001, siendo el primero de ellos el Complejo habitacional San Esteban, seguido por Renacer. El tercero se realizaría en el Micro-Centro y consiste en el Ordenamiento comercial de la Ave. Morazán, la recuperación y sostenimiento de Palacio Nacional, el Teatro Nacional y la Plaza Morazán. En este artículo incluiremos solamente la descripción de los proyectos de Calle Arce y de la Plaza San Esteban.

Proyecto Calle Arce. El Plan Especial de Rescate del Centro Histórico (PERCH), reconoce la Calle Arce como el principal eje oriente poniente del centro histórico y propone convertir el tramo de la calle entre la 13 y 25 avenidas en un recorrido que culmine en la Plaza de la Salud y que mediante la ampliación de aceras mas la dotación de mobiliario urbano y arborización, recuperación de fachadas, protección del patrimonio construido, el ordenamiento del comercio actualmente ubicado en la vía pública y la rotulación comercial, ordenando en general el paisaje urbano, ordenando la circulación vehicular, los estacionamientos, etc., a fin de que esta vía adquiera condiciones de prioridad para el peatón, estimulando la vida cultural y la revitalización económica en general, protegiendo la función hospitalaria, estudiantil y comercial, estimulando la función habitacional y equilibrando en general los usos de suelo.

La generación de condiciones sociales para la construcción de la Plaza nos definió una zona de intervención aledaña que comprende la 25 Avenida entre la 1ª Calle poniente y Calle Rubén Darío y la 23 Avenida entre 1ª Calle poniente y Calle Rubén Darío, incluyendo la relocalización de puntos de taxis y la eliminación del estacionamiento vehicular. Esta intervención incluye el ordenamiento del comercio actualmente ubicado en el espacio público, mediante la creación de un espacio principal denominada Plaza Comercial La Salud sobre la 23 Avenida norte entre 1ª y 3ª Calle poniente, más un conjunto adicional de modulo comerciales sobre la 23 Avenida sur entre Calle Arce y Calle Rubén Darío. Los objetivos del proyecto Plaza de la salud son varios; (a) Crear un nuevo espacio público sobre la Calle Arce entre la 23 y 25 Avenidas (b) Crear un nuevo valor simbólico urbano dedicado a la salud y (c) Contribuir a la revitalización del entorno inmediato de la zona medico-hospitalaria de Calle Arce. La construcción de esta plaza contribuirá así al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de San Salvador y al desarrollo económico y social de la zona.

Proyecto Plaza San Esteban. La plaza busca ser un espacio detonante para potenciar la rehabilitación del barrio San Esteban y de la Calle de la Amargura en el Centro Histórico. Para ello se han estudiado sus potencialidades, y el diseño contempla una zonificación dinámica, tiene el potencial de convertirse en una extensión del atrio de la iglesia y en un área con mucho valor simbólico cultural, en cual se podrían desarrollar cualquier actividad de carácter religiosa, cultural, social y comercial.

Los objetivos del proyecto son: a) Intervenir por etapas, facilitado por su diseño interactivo; b) Generar una propuesta para operar y mantener el espacio público, c) Identificar posibles actividades que permitirían recolectar ingresos para el mantenimiento del espacio público. Para lograr el éxito y la sostenibilidad del plan es indispensable identificar a los grupos y asociaciones incipientes del entorno para que de forma coordinada con la Municipalidad de San Salvador (como administradora y reguladora de los espacios públicos en el centro histórico) lleven a cabo la realización del proyecto y sobre todo aseguren un plan de mantenimiento del espacio público.

Etapas del proyecto. Primera Etapa: Limpiar el actual atrio de la iglesia, como paso preparatorio para poder desarrollar la plaza–atrio como parte medular del conjunto de la Plaza San Esteban. En esta etapa se estaría definiendo el nuevo trazo de tráfico vehicular, el cual está integrado a la plaza con un tratamiento de piso en combinación con aquella. Con esto se recuperará una visual importante desde la Calle de la Amargura, además de revalorizar la fachada lateral y el acceso principal a la iglesia.
Segunda Etapa: Desarrollo del eje peatonal sobre la 16 Av. Sur, por medio del cual se accede a la plaza viniendo desde el sur sobre el Bulevar Venezuela, siempre enfatizando el acentuar la visual de la fachada de la iglesia. El desarrollo de las terrazas a realizar en esta propuesta permitirá desarrollar los espacios que darán cabida al cafetín de la iglesia que se propone ubicar temporalmente en la plaza, mientras se finaliza esta construcción.
Tercera Etapa: Construcción de arriates y jardineras de los diferentes accesos peatonales a la plaza: la jardinera curva que unirá un costado del centro escolar (pasaje) con la plaza, la calle frente a la entrada principal de la escuela (18 Av. Sur), la 6ta Calle Oriente (costado Norte de la Iglesia).
Cuarta Etapa: A fin de consolidar la conectividad de la plaza se proyecta la construcción de una pasarela peatonal sobre el Bulevar Venezuela, como continuación del eje peatonal Norte-Sur (Pasaje y 16 Av. Sur).

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